domingo, 4 de diciembre de 2011

El arte de reducir la realidad para entenderla.


Lo que nuestra mente capta, y que llamamos realidad, en verdad es solo una parte de esta. Un ejemplo; cuando estás en tu casa en silencio, de noche, cuando quieres dormir, es cuando te das cuenta que existe ese reloj en tu sala que no te deja dormir. Todo el día el sonido está ahí, pero hay otras cosas que llaman tu atención. Incluso no es otro sonido más fuerte, porque lo mismo pasa cuando lees y alguien te habla; algo dijo, pero no tienes ni idea de qué diablos fue. Entonces, el trabajo del cerebro es reducir la realidad y darte información relevante para la supervivencia.

    Luego que pasamos a una sociedad donde la supervivencia depende de otros factores, hemos desarrollado métodos conscientes de reducción de la realidad para poder captarla. Vamos aprendiendo por imitación, o por consejos, a ir reduciendo la realidad para ir prestando atención a ciertos temas para conseguir nuestros objetivos. Cuando vamos a cruzar la pista es cuando vemos el color del semáforo. Antes de eso, esa parte de la realidad no nos interesa.

    Aplicando esto al campo de las ideas, para entender algún concepto también reducimos el concepto. Podemos usar palabras que agrupen varios conceptos, pero finalmente tenemos una idea que engloba más ideas, de tal forma que hemos simplificado el asunto para poder manejarlo. Y aquí es donde debemos tener demasiado cuidado.

    Las reducciones de ideas nos permiten manejarlas mejor, pero nos pueden hacer caer en errores garrafales conceptuales que no volveremos a ver, porque una vez que un concepto está reducido, usaremos este atajo para poder manejar otras ideas, y olvidaremos si es que el concepto utilizado es verdadero o no.


    Como cuando la tierra era plana. La gente no lo ponía en duda. Lo asumía tan verdad, que pensaban matar al Galileo por decir que era redonda. Así de peligroso puede ser plantear un concepto erróneamente. Igual el término Cibernética. No es lo que la gente cree que es; es esto de acá.


"La cibernética es el estudio interdisciplinario de la estructura de los sistemas reguladores." 

    O sea, no es sobre internet, redes, computadoras, etc.

   Lamentablemente, también, la reducción de la realidad se aplica al momento de ponernos de acuerdo, al momento de discutir con alguien. Acá hablo ampliamente del tema, pero para este post, solo diré que reducir la realidad de maneras distintas hace que dos personas discutan por horas de algo en lo que no se van a poner de acuerdo, y muchas veces, terminan discutiendo en vías totalmente distintas. Por ejemplo, de una torta de chocolote alguien dice que no le gusta porque es de chocolate, y el otro no le gusta porque tiene una cereza encima. Acá nunca se pondrán de acuerdo en porqué no es rica una torta de chocolate, pero mientras que uno va al fondo mismo de la torta, que es de lo que está hecha, otro va a un tema fácilmente removible.


   Así ocurre cuando reducimos una idea para discutirla, y elegimos incorrectamente el tema en particular a discutir; podría ser un tema muy superficial y no ser un tema de fondo. Y esto es todo un arte. Los trolles son especialistas en fijarse en las cerezas de las tortas. Sería bueno que mires mucho a los trolles y veas qué hace que se porten como se portan, sobre todo para que no cometas sus errores, y siempre discutas por el chocolate de la torta. Créeme que así tendrás más conversaciones constructivas y conseguirás ampliar tu visión de cualquiera tema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario